No es ningún misterio que todo lo que entra tiene que salir, especialmente cuando hablamos sobre nuestro cuerpo. Y eso no sólo incluye lo relacionado con la salud y el peso, también con la calidad de nuestra piel

Ya que la piel es el órgano más grande que tenemos es importante que lo cuidemos. Jabón, protector solar y cremas hidratantes son un gran comienzo, pero necesitas agregar una dieta sana y balanceada.

A veces no es que los cosméticos no funcionen, es que los saboteamos con la dieta. La sal causa bolsas bajo los ojos, el aspartamo y nariz enrojecida y el azúcar acaba provocando arrugas.

Tienes el rostro hinchado, el tono macilento y las arrugas te ganan la batalla. Lo achacas al estrés, a que duermes poco y mal, a que tu tratamiento anti edad no funciona. Tal vez sea así. O puede que estés comiendo indebidamente y tu cara te lo ande recordando cada vez que te miras al espejo.

Pero lo que comes en exceso, te pasa factura. Y salta a la vista. Pequeños cambios harán la diferencia. Te presentamos algunos detalles a incluir en tu dieta que podrían mejorar significativa el aspecto de tu piel: